El párroco de San Feliu de Guixols (Gerona), Joan Pujol i Prat, va a
pasar a la historia por ser uno de los pioneros en no permitir en su Iglesia a
los ciudadanos que no sean Separatistas. Esta semana lo ha hecho oficial, y ya
ha anunciado que expulsa de por vida a los que no sean de su índole política de
la iglesia del municipio. Una de las víctimas ha explicado que “se dedica a
sustituir todas sus homilías por discursos en los que narra las ventajas de
vivir separados del resto de españoles”.
Así pues tampoco es tan grave que no les dejen entrar en ese lugar, si
realmente ya no tienen el carácter religioso que deberían adoptar en un inicio.
Así pues, que se quede él sólo con sus amigos de la "secta" a hablar
sobre qué bonito sería que Cataluña fuera un país…

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