lunes, 20 de noviembre de 2017










Él es Justiniano Martínez, y ha querido lanzar un mensaje al ex-Presidente de la Generalitat de Cataluña, Carles Puigdemont, quien quiere hacer creer a todo el mundo que es un exiliado y que sus amigos son presos políticos. Justiniano pasó 6 años en la cárcel por defender al PCE. Lo movieron nada más y nada menos que hasta 5 veces de prisión, en las cuales lo torturaban a diario y le hicieron sufrir una real pesadilla. Ésta es su carta:
 ¡Yo fui torturado! ¡Muy torturado! Me colgaban de los pies con las esposas puestas. Y eso es terrible. Eso, o que te cuelguen por las manos sin que llegues al suelo con las puntas de los pies. Las manos se te hinchan y se te clavan los grilletes… También me ponían tumbado sobre una mesa con unos rodillos en la espalda, aunque esa era la mejor tortura, porque te desmayabas y no lo vivías. Eso sí, me rompió las vértebras y me jodió un riñón. El Tribunal de Orden Público me condenó a seis años por asociación ilícita, por ser un elemento peligroso para la seguridad del Estado”.

Después de 8 días en comisaría, porque estábamos en Estado de Excepción, entré directamente a la cárcel de Murcia por la enfermería», cuenta sin tapujos. «Estuve 20 meses en preventiva, sin saber cuándo me iban a condenar, con una hija de tres años fuera, otra de tres meses y una pareja con una mano delante y otra detrás. De ahí pasé a la cárcel de Ocaña (Toledo), donde estuve siete días sin ver la luz. Y de ahí a la tercera galería de Carabanchel (Madrid). Después llegué a Jaén con el segundo grado y tras esto al penal de Palencia, para finalmente conseguir la libertad condicional. Seis años…, Y podían haber sido 12….
Pese a lo duro que es todo su relato, habla tranquilo. Pero se nota como los ojos se le abren como platos y se le «revuelve el estómago» cuando alguien le pregunta si los consejeros de la Generalitat encarcelados son presos políticos. O si, por otro lado, Carles Puigdemont es un exiliado: «Desde el 76 no ha habido presos políticos en este país. ¡Ni uno!». Explica dando un golpe en la mesa.
Que digan que son presos políticos es un insulto para los que sí que lo fuimos. No están en la cárcel por sus ideas, están por vulnerar las leyes y la democracia de nuestro país. Yo luchaba contra un Gobierno impuesto por las armas, en un país que había decidido legítimamente su sistema. Y se sublevó contra aquel régimen, que se llamaba Franco- Pero ahora no ocurre eso. En España hay un poder legítimamente salido de las urnas que yo defiendo y seguiré defendiendo. Pero claro, en seguida te dicen que eres un franquista o un fascista. Quienes dicen eso no saben ni quién era Franco ni qué es el fascismo. El que dice eso es un irresponsable.

Lo que más me molesta es cuando escucho a dirigentes como Pablo Iglesias hablar de presos políticos;  no puedo contenerme: Me demuestra lo analfabeto que es. Y te lo dice uno que no ha ido a la escuela. Pero la cultura es una cosa y la inteligencia es otra. Su padre fue preso político y diciendo eso no tiene respeto por la memoria que conoce.
«Que digan que en España no hay libertad es una falacia. Cuando veo en Bruselas a unos señores que se marchan de España, donde cada uno puede decir lo que le dé la gana y organizarse como le dé la gana… Y vienen unos cuantos a decir que por encima de todo está la independencia… ¡Hombre! Hay un límite, para ellos y para mí, que son las normas de las que nos hemos dotado. ¿Exiliados? ¿De qué? Usted ha vulnerado, ha engañado, ha ultrajado y ha robado. Y se ha ido a Bruselas diciéndole a los demás que salgan a la calle… ¡Por ahí no paso!

Puigdemont lo que es, es un “cagao”- Vale, es más que eso, es un cobarde que se va a Bruselas y dice desde allí a la gente: “Venga mis muchachos, tirad para adelante”. ¡Yo no me cagué nunca! Yo luché por conseguir lo que hoy disfrutamos. Ellos no son represaliados, lo somos a los que nos represalió el franquismo. Desde el 76 no ha habido un solo preso político en España.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Diez motivos por los que los rusos sonríen tan poco

Diez motivos por los que los rusos sonríen tan poco : Una gran peculiaridad de Rusia es el uso que se hace de la sonrisa: prácticamente cump...