La utilización del franquismo para atacar al Gobierno de España empieza
a ser un recurso fácil para los separatistas. La equiparación del Partido
Popular, Ciudadanos y, en algunas ocasiones, PSOE, con Franco es un argumento
recurrente para desprestigiar la defensa de la Constitución y las leyes y la
dureza democrática con la que se combate el separatitsmo.
El día del 42º aniversario de la muerte de Francisco Franco, el
ex-presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, ahora huido en Bruselas por
cobarde, ha compartido una foto de la tumba donde descansa el Caudillo, con un
mensaje de odio hacia sus seguidores. Nadie en Europa le ha hecho caso y se ha
quedado solo.

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