miércoles, 15 de noviembre de 2017














Los belgas que hablan ante las cámaras de televisión o de periódicos que se han acercado hasta allí para saber la realidad sobre Puigdemont, lo tienen claro: “no queremos que este hombre esté aquí porque no nos gusta que se rompan los países”. Además, una de las mujeres que ha aparecido en escena ha asegurado que “La gente no está muy contenta con el hecho de tener a Puigdemont entre nosotros, sabiendo que lo único que quiere es separar Cataluña y España”.


Y no es para menos.  A estos ciudadanos se les “ha metido un hombre en casa” desconocido que está llevando las cámaras hasta allí y el punto de mira de todos los políticos a la capital belga. No es de buen gusto pasar a ser el ojo del huracán de un día para el otro por alguien que sólo quiere incendiar el panorama político actual.





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