El líder de la ANC, Jordi Sánchez, ha sido cambiado de celda en la
prisión de Soto del Real a petición de su compañero. Por lo visto, el preso de
confianza que pusieron para ser el compañero de Sánchez ya “no puede aguantar
más”. El sedicioso se pasa los días enteros hablando y llorando sólo por la
situación de Cataluña y exponiendo los motivos por los cuales han de luchar por
la independencia, a lo que su compañero ya no está dispuesto a soportar más:
“todo el día dando la matraca con el tema del independentismo”.
El compañero de celda era un preso que siempre había tenido buenas
conductas y que era un ejemplo a seguir por los demás. Por eso ha causado
sorpresa que fuera él mismo quien pidiera ese cambio de compañeros. Si no lo
aguanta ni este tipo de reclusos, lo que le espera a Sánchez en la cárcel puede
ser muy duro.

No hay comentarios:
Publicar un comentario