El juzgado
de instrucción 1 de La Seu d’Urgell ha abierto una investigación por un posible
delito de incitación al odio en el ámbito escolar. Los hechos han
ocurrido en el colegio Mossèn Vives, donde un grupo de niñatos se han metido
con un niño pequeño. El motivo era que la madre del mismo trabaja como a
Guardia Civil, y en ese colegio los niños llevan semanas escuchando que los
Guardia Civiles son malos para la población porque pegan a los catalanes. Un
discurso que se ha generalizado entre los más independentistas.
El relato de la denuncia señala que “un alumno del centro habría sufrido
humillaciones, insultos e incluso agresiones al ser su madre miembro de la
Guardia Civil, y ser este hecho conocido por el resto de alumnos y profesores”.
Es por este motivo que el juez ha creído oportuno que se inicien las
diligencias previas para que el caso no quede aislado y poder dar con otros
muchos casos similares que se puedan estar produciendo en los colegios.
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